La salud de vanguardia del futuro ya está en marcha
El Global
Justo antes del parón navideño abordamos la propuesta de la Comisión Europea del Biotech Act y el giro de la agenda comunitaria hacia competitividad, autonomía estratégica y capacidad de escalar innovación en Europa. Una de las lecturas navideñas obligadas en el ámbito sanitario y farmacéutico ha sido, sin duda, el nuevo Programa Estratégico Salud de Vanguardia 2025-2027, muy alineado con esos mismos objetivos y que da continuidad al PERTE para la salud de vanguardia.
El nuevo programa no parte de cero. Es la continuación natural del PERTE Salud de Vanguardia aprobado en 2021 en el marco del Plan de Recuperación, que en abril del año pasado ya había movilizado cerca de 2.500 millones de euros y alcanzado un grado de ejecución superior al 80% de la inversión pública prevista, según informó el Ministerio de Sanidad. El reto ahora es consolidar y escalar.
Desde el punto de vista de contenidos, el programa 2025-2027 se articula en torno a objetivos estratégicos y objetivos transversales.
Los objetivos estratégicos tienen conexión con el PERTE inicialmente aprobado, pero persiguen ampliar el ámbito de actuación, incorporar necesidades no cubiertas y generar mayor alineamiento con el marco estratégico europeo e internacional.
El primero de estos objetivos, seguir impulsando abordajes innovadores de medicina 5P (predictiva, preventiva, personalizada, participativa y poblacional), basada en el uso intensivo de datos clínicos, genómicos y poblacionales, incluye acciones como involucrar a ciudadanos y pacientes desde fases tempranas y crear el espacio de datos IMPaCT con información de los proyectos de medicina de precisión del PERTE.
El segundo objetivo, promover el desarrollo y fabricación en España de productos biotecnológicos, tecnología sanitaria innovadora y medicamentos innovadores, incluye la previsión de un plan estratégico de terapias digitales innovadoras, que contemple expresamente su escalado y certificación.
El tercer objetivo es favorecer el desarrollo e implementación de servicios sanitarios digitales e impulsar los espacios de datos, la IA y la analítica de datos relacionados con la salud en condiciones de ciberseguridad. Entre las actuaciones encontramos medidas encaminadas a financiar la generación y transferencia de conocimiento en salud digital, la creación y uso secundario del Espacio Nacional de Datos de Salud del SNS y otros Espacios de Datos o el apoyo al sandbox regulatorio en IA.
Por último, el cuarto eje persigue la incorporación de innovación tecnológica y digital orientada a la preparación y respuesta frente a amenazas globales y refuerzo de la seguridad, y aborda ámbitos como las terapias antimicrobianas o las emergencias graves para la salud pública.
Por su parte, los objetivos transversales se orientan a la mejora de las capacidades y estructuras en el sistema de I+D+I y digitalización. Estos objetivos incluyen, por ejemplo, el fortalecimiento del I+D+I en el ámbito asistencial, el impulso a la equidad o el refuerzo del liderazgo internacional.
Con la definición de un marco ambicioso, el próximo paso es convertir esta ambición en resultados tangibles y sostenibles. La salud de vanguardia del futuro ya está aquí.